domingo, 15 de abril de 2018

A tu vera


Carmen Doorá presentó el pasado viernes Josefina la cantante un nuevo espectáculo en las tablas de Murcia Flamenca donde el flamenco se daba la mano con otras músicas, y en el que también tuvo cabida la dramatización y la escenografía, dentro de una representación con un hilo argumental basado en el cuento de Kafka Josefina la cantora. La cantaora murciana afincada en Barcelona daba vida a la diva “Josefina”, artista admirada y criticada en su entorno, un pueblo de ratones, a través de conocidas interpretaciones de cantantes femeninas como Édit Piaff (“Ne me quitte pas”), Nina Simone (“Feeling good”), La Lupe (“Puro teatro”), Chavela Vargas (“Tomate esta botella conmigo”), Oum Kalthoum (“Ghani li cheway cheway”), Lola Flores (“A tu vera”, o “a tu lado”) o la Niña de los Peines, con sus peteneras. La versátil voz de de Carmen supo amoldarse a diferentes registros y estilos, interaccionando con el público, sobre todo en su parte final, en la que la ficción se mezclaba con la realidad, con diálogos reflexivos en torno al arte, el sentido de la vida , la felicidad, el futuro, el liderazgo, la manipulación o la muerte.
Fotografía: Bernardo Sáez
Los arreglos musicales a cargo del guitarrista Rafael Fernández y la percusión de Ángel Dorao dieron soporte al canto de Carmen Doorá por medio de boleros, ritmos de tangos, aires de alegrías, rancheras, peteneras, tarantas… un espectáculo diverso, entretenido e inteligente que necesita aún rodaje, pero que merece la pena de ver si lo tienen a tiro. Muy cuidada igualmente la luminotecnia y narraciones con voz en off (María Vera). Fue una bonita noche que nos hizo sentirnos muy a la vera de Carmen y su espíritu artista y creativo. 

Guillermo Castro



sábado, 24 de marzo de 2018

Vanessa Teba. Elegancia y pellizco

Murcia Flamenca no suele repetir artistas en sus recitales, con la idea de proporcionar a su público una programación lo más diferenciada posible. En ocasiones nos saltamos esta premisa con artistas como Vanessa Teba, quien hace ya unos años nos sorprendió a todos por su buen hacer flamenco.

La artista de Granada afincada en Alicante mejora cada año, y el pasado viernes emocionó a los que concurrieron a La Madriguera a disfrutar del cante flamenco. Ella se muestra tímida en el escenario, pero su voz te hechiza desde la primera nota. Su afinación es perfecta y la modulación de su voz de una precisión envidiable. Comenzó por tientos, de corte clásico con el habitual remate por tangos, seguido de farruca y soleá, en la que los nervios del comienzo dieron paso a la serenidad y uno de los mejores momentos de la noche. Su guitarrista Valentín Rosa estuvo brillante, aguantando el compás y estirando los tercios cuando la ocasión lo requería.
Prosiguió con Mariana y vidalita, en la que el guitarrista se acordó del maestro Albéniz en la introducción, donde casi se queda sin trastes debido a que la cejilla estaba al VI; un prodigio. Cómo los alzapúas de los tangos y sus falsetas, en las que escuchamos los ecos de los ya desaparecidos Moraíto y Paco de Lucía. Vanessa cantó largo, acordándose de Granada en letras y estilos.
En la parte final de su recital nos brindó unas sentidas seguiriyas, y unas briosas y melodiosas alegrías, en las que se hizo más patente la influencia del genio de La Isla Camarón, muy presente en el estilo vocal de Vanessa. Valentín Rosa estuvo enorme a la sonanta. 
Cerró por fandangos, el último en pie, como el público, que aplaudió con necesaria generosidad una gran noche de cante flamenco en las tablas de nuestra peña, próxima a cumplir su V Aniversario. Habrá que celebrarlo.
  
Guillermo Castro


domingo, 11 de marzo de 2018

Oriente y Occidente se dan la mano

Si os dijera que en Japón gusta el flamenco no sería ninguna novedad. Pero si lo que os cuento es que una joven de 24 años hija de japonesa y sevillano baila flamenco para morirse, eso ya quizás haría poner cara rara a más de uno. Malena Alba Kuirowa se hace llamar, y el pasado viernes se encargó de dejar bien claro que el flamenco corre a raudales por sus venas, con un recital que gustó muchísimo; pura escuela sevillana de baile. Una gozada ver sus braceos, giros, manejo de la bata de cola, palillos, abanico, zapateos, giros… todo lo hace bien esta menuda bailaora que con su punto de exotismo encanta aún más si cabe. Hace además los bailes completos, con sus subidas, escobillas, cierres…, como tiene que ser, no como otros bailaores de postín, más dados al ruido y el aparato del desplante continuo en búsqueda del aplauso fácil. Con Malena da gusto. 
Comenzó el recital el guitarrista Liam, flamenco bueno de importación, mezcla de inglés y francés a lo flamenco, con un precioso toque por granaínas, de una limpieza y  expresividad acorde a lo que este estilo necesita. Baile de tientos-tangos fue el primer regalo de Malena. Las tablas de Murcia flamenca comenzaron a vibrar al son de sus precisos zapateados, sus giros, sus movimientos de caderas en la parte de tangos de Triana, donde sale el elemento negro del flamenco. Tuvo un final arrumbao que ya nos dejó a todos templaos. Ole Malena. 
Cante por soleá en la voz de Edu Hidalgo, largo en estilos, con una seguridad pasmosa en el manejo del compás, que estira a capricho sin perder el norte y sin cortar los tercios del cante. Como debe ser. Rompe la voz cuando quiere, y sube de intensidad con gran dominio en la afinación. Baile por seguiriyas con Malena a los palillos y con bata de cola, al estilo de Pilar López en su construcción y en la posición de brazos, cuerpo y castañuelas. Magnífico el manejo de la bata de cola y el dominio de la escena. Una auténtica delicia, además con el cante de Edu que se dejó literalmente las tripas cantando.

Cante por alegrías, con el deje gaditano de Chano Lobato perceptible en las formas canoras de Edu, nos cambió de tercio para acercarnos a la parte final del espectáculo, en el que Malena salió por guajiras, tras una bonita, moderna y sugerente introducción en la guitarra de Liam, quien preparó el terreno perfectamente para que los aires cubanos soplaran en la dirección adecuada. Malena sacó su abanico, que mueve con elegancia y coquetería, quedándose con el personal, regalando sus giros, taconeos y sonrisa de forma generosa, en un baile que nos supo a caña de azúcar, como todo lo que hizo.
Gran noche la que disfrutamos el pasado viernes, internacional además, ya que contamos con la visita de unos cuantos amigos de Camerún, Guinea, Venezuela, Siria e Irán, aparte de compañeros de la peña de Cartagena y Lorca. ¡No me digan que se la han perdido!, pues no falten la siguiente. 

Guillermo Castro

sábado, 24 de febrero de 2018

Al abrigo de la noche. Presentación del disco “El arte del encuentro” de José. A. Aarnoutse




José Antonio Aarnoutse acostumbra a tocar siempre muy bien la guitarra. Ayer no fue menos. Presentaba su nuevo disco “El arte del encuentro” en La Madriguera, en una noche fría que él se encargó de calentar por medio de abrazos sonoros de esos que calientan el alma.
En este tipo de conciertos es donde se ve que no hay trampa ni cartón. En unos tiempos donde el retoque digital hace florituras cuando se graba un disco, te encuentras a veces que lo escuchado no coincide ni por asomo al producto adquirido en soporte físico. Aquí es al revés, el directo te transporta a otros paisajes que nunca encontrarás en un disco. Fue una gran noche donde el público gozo largamente con un recital de casi 75 minutos donde se mezcló lo flamenco con lo bolero y el jazz.
Comenzó solo, con un toque moderno de soleá de armonías abiertas y sugerentes llamada Villa el molino, marcando la tónica que sería seña de todo el concierto, dulzura, limpieza y calidad en la composición. Su amplia formación musical le permite ir y venir de unas músicas a otras sin perder la esencia de cada una de ellas, sin que quede anecdótico, sin que sea falso. La ausencia del cantaor Agustín Garnés por causa de fuerza mayor fue suplida por Paco Frutos, quien valiente aceptó el reto de subirse a las tablas para brindar unas pinceladas de cante, con un bonito bolero: Historia de un amor, que no había sido ensayado pero que supo a gloria, ya con el acompañamiento de resto del grupo, Jesús Gea al contrabajo y Enrique González a la percusión, sublimesPor una sonrisa, zapateado, nos trajo la música vibrante de un toque de rítmica compleja, donde muchos dan al traste al marcar el compás de forma inadecuada. Cambio de tercio con un tema muy de la onda del cool-jazz de los años sesenta, donde Miles Davis y John Coltrane jugaban en las armonías, melodías, y colores de la guitarra, contrabajo y percusión, en una versión de un tema del baterista Jack DeJohnetteSilver Hollow, y Path Metheny. Una auténtica delicia.
Vuelta al flamenco en una gran buleríaVida y color, piedra de toque de cualquier guitarrista flamenco que se precie, y que voló en los dedos de Aarnoutse. Gran sorpresa la de Manolo Luna, quien fue invitado a entonar un bello y nostálgico romance “Manolo Mío” a la guitarra desnuda de AarnoutseNuevo tema instrumental Divagando y otro bolero, La Comparsa, nos llevó de nuevo a Cuba, en una interpretación instrumental en trío de gran fuerza emotiva. Soleá por bulerías nos trajo de nuevo a Paco Frutos, quien toreó con acierto en una difícil plaza flamenca. Bulerías de África incorporó una nueva incorporación en la percusión, su amigo Diego López, de la Banda del Pepo, otro de los proyectos donde trabaja este completo guitarrista.


El tema de cierreVeleta, no fue tal ya que era evidente que había más, Abrazo y Camino a la Algameca, emblemático lugar cartagenero llamado “La pequeña Sanghai” por sus viviendas improvisadas en una rambla que da al mar y que es motivo de polémica por el debate sobre su desmantelamiento o por la declaración de Bien de Interés Cultural. Ya veremos. Los temas fueron enlazados como si fuera uno, y así despidieron una noche redonda de arte y filigrana.
Guillermo Castro
                                             




domingo, 18 de febrero de 2018

Bernardo Miranda, ganador del V Concurso de Cante Murcia Flamenca


El cordobés de Fernán Núñez Bernardo Miranda se alza con el primer premio del V Concurso de Cante Murcia Flamenca dotado con 1350€ + trofeo tras interpretar Cartagenera-Taranta de LinaresAlegríasSeguiriyas y Fandangos en la final y Tientos-TangosMalagueña y Soleá de Córdoba en las semifinales. El segundo premio, dotado con 750€ + trofeo, recayó en Silvia Reina, de Mairena del Aljarafe, Sevilla, quien interpretó FarrucaSoleáGranaínas y Caracoles en la final, y MinerasSeguiriyas Tangos en las semifinales. El jerezano Pablo Padilla recogió el tercer premio de 500€ + trofeo con un repertorio de Malagueñas de la Peñaranda La TriniLevantica y TarantaSeguiriya y Soleá por bulerías en la final, y Minera-CartageneraPetenera y Soleá en las semifinales.

El Auditorio de Guadalupe registró un lleno absoluto, en una gala en la que el grupo flamenco de Raúl Corredor actuó antes de la entrega de premios, la cual contó con la presencia del Concejal de Cultura D. Jesús Francisco Pacheco Méndez, la Vicerrectora de la Universidad de Murcia Dña. Cristina Guiaro, y los hijos del homenajeado José Gelardo Navarro, David y Marina Gelardo, quienes entregaron los premios y trofeos de la presente edición. El autor del cartel de este año, el lorquino Manolo Belzunce, estuvo igualmente en la gala, que fue presentada por Raquel Moreo Moreno.

Los guitarristas que acompañaron a los premiados fueron Blas Martínez a Fernando Miranda, Mané Ortega a Silvia Reina y Antonio Fernández "El Torero" a Pablo Padilla. El jurado estuvo compuesto por la bailaora y profesora Beatriz Arce, y los investigadores Pedro Fernández Riquelme y Guillermo Castro Buendía. 




domingo, 11 de febrero de 2018

Semifinales del V Concurso de Cante Murcia Flamenca

Este fin de semana se han realizado las semifinales del V Concurso de Cante Murcia Flamenca, dejando patente la gran calidad y nivel que este concurso va poco a poco acumulando. Tres cantes con 20 minutos de duración máxima en la semifinal han sido evaluados por el Jurado (Beatriz Arce, bailaora y los investigadores de flamenco Pedro Fernández Riquelme y Guillermo Castro) el cual ha seleccionado a tres aspirantes para la final del sábado 17 en el Auditorio de Guadalupe. El concurso está dedicado a nuestro socio y amigo recientemente fallecido José Gelardo Navarro.

Los seleccionados para la final son:

Bernardo Miranda, de Fernán Núñez, Córdoba. 
Silvia Reina, de Mairena del Aljarafe, Sevilla.
Pablo Padilla, de Jerez de la Frontera. 

                               

Los concursantes y estilos interpretados por los aspirantes fueron los siguientes:

El viernes 9; Bernardo Miranda Luna con Tientos-Tangos, Malagueña y Soleá de Córdoba; José Olmo Carrasco con Malagueña, Bulerías por soleá y Seguiriyas; Nicolás Pelegrín Lario con Malagueñas, Soleá y Cantes de levante; y Rocío Belén Cuesta con Malagueñas, Caracoles y Seguiriyas.

El sábado 10Silvia Reina Algeciras con Mineras, Seguiriyas y TangosRoberto Lorente García con Malagueña, Seguiriyas y Cantiñas; Pablo Coronilla Padilla con Minera-Cartagenera, Petenera y Soleá; y Alba Bazán Pecho con Malagueña, Alegrías y Seguiriyas

Para la final, los tres concursantes deberán realizar cuatro cantes diferentes a los de la fase de selección, con una duración máxima de 30 minutos. La hora de comienzo será las 20.00 horas en el Auditorio de Guadalupe y las invitaciones se recogerán desde las 18.00 en el mismo auditorio y no se admiten reservas. Mientras el jurado se reúne a deliberar disfrutaremos de la actuación del grupo flamenco de Raúl Corredor


Localización del Auditorio de Guadalupe:




domingo, 14 de enero de 2018

En familia


Beatriz Arce es maestra, bailarina y coreógrafa. Su dilatada y exitosa trayectoria como maestra de baile en nuestra región ha creado un importante legado de seguidores, los cuales se acercaron el pasado viernes a disfrutar de su baile en La Madriguera, donde bailaba para Murcia Flamenca tras un largo periodo de inactividad profesional en los escenarios debido a su maternidad. Beatriz preparó un bonito y generoso espectáculo en una sala completamente llena, con bailes poco usuales en los tablaos, acostumbrados a creaciones por soleá, alegrías o tangos, que fueron intercalados con solos de guitarra y cante flamenco.
Una bonita guajira abrió el espectáculo. La bailaora coquetea y juega con el abanico en un discurso en el que el espectador se ve embaucado por la sensualidad de los movimientos, quien responde con una sonrisa cómplice al ver los giros, idas y venidas, braceos y movimientos de caderas de la elaborada y bella coreografía que la artista nos había regalado. Gran y sentido aplauso de su público entregado. Colombianas en la guitarra de Óscar Gallardo dieron el contrapunto del baile, toque aún no escuchado en nuestra peña, que suena a las mil maravillas en los dedos de Óscar, siempre dulces y virtuosos, quien se hizo acompañar de la siempre atinada percusión de Miguel Ángel Orengo. Un cuento para mi niño, de Lole y Manuel, cerró la primera parte del recital en la voz de Irene Carrión con el acompañamiento de Óscar en la guitarra. 
La Petenera, un baile muy poco cultivado, nunca visto en nuestro tablao, mostró la maestría y el dominio de Beatriz en el mantón, la bata de cola y los palillos. La dramática historia de la vida de la petenera, protagonista en las letras con las que se canta, es la base de este baile, triste y trágico que se hizo cuerpo en la coreografía de la bailaora. Bulerías a la guitarra nos trajeron un nuevo toque virtuoso en la sonanta de Óscar Gallardo, quien domina a la perfección los secretos del compás y sus contratiempos, el alzapúa los rasgueos y las escalas. Terminó la segunda sección con un cante por mirabrás, en la voz de Irene, con la guitarra de Óscar y el cajón flamenco de Orengo.
Cerraba el espectáculo un baile por fandangos, igualmente poco frecuente en los escenarios, donde Beatriz desgranó amplios zapateados y elaborada coreografía, arrancando una larga ovación del respetable, obligándola a un fin de fiesta que fue por tangos, y que supo a poco a muchos de los allí asistentes, amigos, familia, discípulos y flamencos de la peña.

Guillermo Castro